lunes, 27 de junio de 2016

Las alas del ser

La luz blanca, silenciosa, abrió tus ojos
pausado el pensamiento,
una calma invernal, un sol lejano.
Perdiste el vuelo aquel, que te llevaría de regreso a la nada.
Mañanas perdidas en el tiempo, en los besos.
Besos entregados al viento.
Viento que pasa y no vuelve atrás,
puentes que se adentran en el lago de tu ser 
Ser de inminente luz, 
Luz que nunca llega, mas allá de las nubes
que atrapan al sol por días en palacios de seda.

Son los besos que no dejan al sol escapar 
Son los seres que no quieren mas que el presente
Es el paso del latir del corazón
El aroma de finas hierbas humedas
La nube posada sobre nosotros
Envueltos en la bruma, perdidos los relojes.
Todo se atraso.
Las maletas se extraviaron 
El sol, posado en castillos de seda no volvió a salir.
Hasta entrado el verano, 

Su luz ya no fue igual, sin las nubes, sin la bruma.

Volver

Eras tan desfachatada que no me dejabas opción 
solo me dejabas en ridiculo,
tu silencio un espejo de luz,
tus marcas fueron eternas,
enjaulado en el porvenir, 
desdicha del saber, del predecir.
transparencia de tu ser,
la que encontré una mañana de veredas escarchadas.
con osos y pingüinos, 
tu luz, radiante brilla, como hielo al sol.
como rojas hojas de los álamos
que se dejan caer, se dejan ser.
para volar, ser viento, 

ser sol, ser tierra.

Arder

Te encontré volviendo de la montaña que humea, 
irradiando colores
contigo llego el otoño, pasaron los besos al corazón 
posaron los flamencos en la laguna,
te encontré una mañana, durmiendo junto al sol
Oh Madre Tierra ! Oh Padre Sol ! Es esto real ?
Me has envuelto en esa magia, me has elevado en cada amanecer
para observarte a contraluz.
A horas de partir, no logro hallarte por ningún lugar,
se que te has ido a volar,
un ave vino a mi para traer el mensaje,
te has camuflado como verde manzana,
en algún árbol del lugar,
donde estarás, brújula dañada
camino sin sendero, debo encontrar.
el laberinto que me lleve a tu luz,

a tu vuelo, a tu voz.

La caída

Tres rosadas plumas de flamenco, posadas en el fondo de la laguna
el momento que rompió aquel ínfimo cristal de hielo
las paredes cayeron,
el agua corria como rios de hielo, la sed acechando
edificios enteros se inmolaron
soplo un viento que detono el túnel,
el puente que los ancestros caminaron
el eterno caído, siempre en el aire
volando astillas de cristal por doquier
las aves partieron a su laguna interior
el rio de hielo ocupo el lago, el glaciar retrocedió
a lo alto de una montaña
en el fondo, junto a verdes algas reposaban tres plumas de flamencos
el agua siguió su curso, atravesando piedras y quebradas, 
siempre rumbo fijo,
el lago volvió a ser lo que era y las tres plumas seguían ahí,
cuando pase junto a ellas, 
a lo lejos los flamencos me observaban entre murmullos 
y elevaron sus inmensos cuerpos al sol, 

que se oculto tras la cordillera..

Fin

Hoy es algo que no fue jamas
el ser es algo que no imagine jamas

flotar por la zona pintada de arco iris
deslizarse a través de una superficie de seda de tu piel
rodar por los barrancos de un delirio de anfetaminas artificiales
solo es tu locura lo que hace

hace que no seas otro que el de ayer
con mas que menos
con todo lo que te dió, la luz, el sol

eso que has sabido encontrar en el hueco del árbol
en el caparazón de tu corteza
el poema camuflado

el vientre de la tierra hecho con cañas y amarres
el soplar del viento con la mañana invernal
la pesada herencia de la extrañeza del sentir

las cosas por decir antes de partir
la matriz de la piedra filosofal
el corazón de la montaña se refugia
la maqueta de tu vida hecha trizas corazón

la receta de un amor que no pudo ser
la receta para ser quien no has querido.
el encuentro en una esquina del costado de tu pueblo
la ultima rosa antes de la llegada de la nieve
la ultima que veras, al menos hasta el próximo verano.

un reloj que no funciona, torcido, 
las paredes escrachadas de acertijos
de juegos por perder
noches perdidas en el calendario de otro año

el sillón posado sobre tu cabeza
la luna menguando en su inmensidad

el fin, acecha.