Buenos aires no es,
ni loca ni
arrepentida,
es mas de lo que me
han dicho,
aún mas que esos
relatos de naufragios,
de barcos abandonados
a la vera del viento
de antiguos
extranjeros venidos del otro lado del charco,
Buenos aires no es,
la dicha tan esperada,
es cruel consigo
misma,
y devastadora con los
visitantes
porque sino no lo
seria.
Es tango y remolino,
Una de faina y una de
glamour,
Buenos aires es
familia y abandono,
te desea y te consume,
ciudad de faroles
olvidados,
de calles engalanadas
por sospechas,
Buenos aires nunca existió,
solo fue imaginación
de millares,
fue creada por
fabuleros contadores de historias,
que crearon en el
inconsciente colectivo
la idea de una ciudad
perfecta,
repleta de luces y
bares de noche entera
Buenos Aires no fue,
sino otra que me engaño.
me han contado que alla se vive de verdad,
que los sentimientos
los puede uno tocar,
y en los adoquines
donde crece el verde yuyo,
allá por el barrio
Santelmiano,
uno se encuentra con
poetas de otro tiempo,
con un viejo que
dibuja la vida,
De Buenos Aires no
quedo nada,
revolcado por el piso
lo han dejado,
al pobre pendejo, y un camarero
que pasaba por allí le
replico,
que no existe la
verdad,
Que aquí solo dan de
tomar.