Casi me
voy de tu ciudad
Buenos
aires,
Porteñita
de mi corazón
Sin
sentir tus aromas
Jacaranda
y lavanda
Espesura
y delicadeza
Grande
es tu saber,
nunca
dejas de morir,
nunca
dejas de matar,
para
volver luego a renacer
en una
primavera boreal,
Casi
que no vuelvo,
del
paraíso de viajar,
a tu
hoguera pavimentada,
que me
calcina la suela
me
arrastra a tu infierno,
me
rodea la ilusión.
Bella
es tu alma,
ciudad
de virreyes y malabares,
colonia
Latina,
pueblo
de barricadas y protestas,
oído de
pobres y rufianes,
que en
soledad te encuentras,
dejadme
partir,
hacia
mi mundo de Buenos Aires,
hacia
mi ciudad interior
A mi jardín
de paz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario