Te he tenido
inmaculada,
como el sol ha tenido
diez mil noches,
a la luna en su
lecho,
para observarla y
acariciarla
Y si que te observe
tanto que tu brillo
me nublo la mirada,
había encontrado,
la creación de la
naturaleza
en su máximo
esplendor,
El viento me enseño
la verdad,
en mi alma se posaron
todos los sentimientos
pero de allí no se
han movido,
y profundo es el
dolor del silencio
mas profundo aún es el
dolor,
De verte partir con
cada nuevo amanecer.
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