domingo, 30 de marzo de 2014

Camping en el fin del mundo.

La cascada más grande del cosmos,
el río mas poderoso.
Un metro de grosor,
veinte centímetros de profundidad,
nadie se atrevió a cruzarlo jamás,
que ironía esta servidumbre.

El alma aplastada,
un recuerdo de caudales y peces,
la añoranza de ya no ser.

Sopla un viento y derriba hojas,
cual soldados en una guerra,
y cesa el canto.
Algunas suspiran de permanecer en la parte alta,
aún son arboles, son vida.
Todo se ve mejor desde el cielo.

Un silencio calamitoso ocupa la escena,
el estruendo de la caída es fuerte.
Una apertura en el corazón del cielo,
un corte incisivo de navaja,
deja caer sangre blanca,
baña las piedras,
aclara las almas.
De seres en busca de elevación espiritual.



No hay comentarios:

Publicar un comentario