Fulminante como la noche,
como
tus ojos,
luz que no permite
ver,
mas allá de tus
demencias.
Saltaré al vacío
dándole la vuelta a
la historia,
cambiando el pasado.
Encandilado por
pesadillas,
en mañanas infinitas,
descansaré en
almohadas de nubes,
me bañará el roció,
reposado en espinas
como sedas.
Aunque las criaturas
quieran horrorizarme,
serán placer.
Pues en mi sueños he
de caminar
Días y noches
enteras.
Volveré el día en que
la luz me marque el regreso,
a mi anterior vida.
Siempre conocí el
camino,
ese que tantas
mañanas recorrí,
el boulevard de las
sombras y la mentira.
Escuchando a Verlaine
recitar poemas malditos.
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