Puedo escribir un
soneto
En diez minutos de
silencio
O seis horas de
disturbios,
Ante una multitud
Ante mi sola
presencia
Puedo ser libre de
solo pensarlo
En un momento
O vivir cautivo
Bajo la sombra de mis
decisiones
Sobre el piso de mis
locuras
Puedo dedicarme a
correr
Todo el tiempo que lo
desee
O vivir estático
En ningún lugar
Y en todos al mismo
tiempo
Puedo jugar a ser yo
En el margen de la
hoja
O ser todos los demás,
En prejuicios que no
me corresponden
En mentiras que nunca
voy a creer
Puedo sentir la mas
bella de las alegrías
En una sonrisa
explayada
O sumergirme en mi
tristeza
Y vagar por sueños de
delirio
Pesadillas hermosas
que me permiten seguir dormido
Puedo terminar este
poema
O continuarlo por el
resto de mis días
Hasta que un renglón
me encuentre en solitario
Y me encandile la
mirada
Me nuble el
pensamiento,
Me arrodille ante el
reloj
Y destroce así la
mina de mi lápiz.
Encajonado en un
rincón,
Y el poema que enlace
Sea solo un recuerdo
por el hoy.
Un olvido del mañana.
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